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Niveles de colesterol altos: causas, síntomas y riesgos

Junio 14, 2022

Cuando los niveles de colesterol están por encima de lo deseado, hablamos de hipercolesterolemia, trastorno lipídico o hiperlipidemia. Estos niveles de colesterol alto tienen en la mayoría de los casos unas causas ambientales que se pueden modificar siguiendo hábitos saludables.

En este artículo profundizamos en por qué suben los niveles de colesterol y los riesgos que esto conlleva.

Los valores del colesterol

Colesterol normal / Menos de 200 mg/dl

Colesterol normal-alto / Entre 200 y 240 mg/dl

Colesterol alto / Superior a 240 mg/ dl

Las cifras que las sociedades científicas nacionales e internacionales consideran como adecuadas son menos de 200 mg/dl de colesterol total. Si el paciente presenta niveles de colesterol total superiores a 200 mg/dl se habla de hipercolesterolemia.

Existen dos tipos de colesterol:

  • Colesterol de lipoproteína de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés): Se le atribuye el calificativo de “colesterol bueno” porque ayuda a transportar el colesterol de otras partes del cuerpo a su hígado, donde se elimina.
  • Colesterol de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés): Es el conocido popularmente como “colesterol malo”, puesto que se acumula en las arterias y las obstruye.

Según la Fundación del Corazón, los valores del colesterol “malo” no deberían superar el límite de 130 mg/dl, aunque lo deseable es que sea todavía menor, especialmente, en las personas que ya han sufrido un evento cardiovascular, como un infarto, una angina o un ictus. Lo recomendable es que estos pacientes se mantengan por debajo de 100 mg/dl.

Si nos centramos en el colesterol “bueno” (HDL), los valores recomendables son superiores a 40 mg/dl en el hombre y 50 mg/dl en la mujer.

La Fundación del Corazón afirma que las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200.

Causas del colesterol alto y recomendaciones

Mala alimentación

Relacionada con el consumo excesivo de grasas saturadas (carnes rojas, mantequilla, manteca de cerdo, aceite de palma, lácteos y sus derivados…) y de grasas trans, presentes en buena parte de la comida ultraprocesada y la bollería industrial. De hecho, la OMS recomienda reducir la ingesta de grasas saturadas a menos del 10 % del total de calorías y limitar las grasas trans producidas industrialmente, que “no forman parte de una dieta saludable y se deberían evitar”.

Para conseguir controlar el colesterol, la Fundación del Corazón recomienda consumir alimentos propios de la dieta mediterránea como frutas y verduras, hortalizas, cereales integrales o legumbres. Además, es una buena idea sustituir en la medida de lo posible el consumo de las grasas saturadas por insaturadas como pescado azul (atún, sardina, boquerón, salmón...), frutos secos y aceite de oliva virgen extra.

Sobrepeso

Tener un índice de masa corporal mayor se relaciona con el colesterol alto. Por ello, en la medida de lo posible, este factor se puede controlar mejorando la alimentación y realizando ejercicio físico.

Sedentarismo

El colesterol alto también se combate con el deporte, que activa el metabolismo. Por eso, una vida activa contribuye a reducir el colesterol “malo” (LDL) y aumentar el “bueno” (HDL). En este sentido, cada persona debe ajustar la actividad física a sus características personales, por lo que puede ir desde actividades ligeras, como caminar o jugar a tenis de mesa, a actividades de alta intensidad.

Tabaquismo

Fumar provoca el deterioro de los vasos sanguíneos y, por tanto, la aceleración del proceso de arterioesclerosis. Además, reduce los niveles de colesterol HDL que, recordemos, es el que contribuye a eliminar el LDL. Por eso, si los médicos siempre recomiendan dejar de fumar, lo hacen más aún en personas con el colesterol alto.

Genética

En ciertos pacientes, el colesterol está ligado a la herencia genética.

Edad y sexo

Los niveles de colesterol también aumentan con la edad. Si bien suelen ser menores en las mujeres que en los hombres, tras la menopausia suelen equipararse.

Síntomas de colesterol alto

Cuando se describen síntomas están relacionados con el dolor de cabeza, la halitosis, la hinchazón de las extremidades, la indigestión, mareos, visión borrosa, dolor en el pecho o urticaria.

Pero el colesterol alto no suele presentar síntomas visibles, por eso, es recomendable pedir cita para un análisis de sangre con cierta periodicidad para poder comenzar a tomar acciones para reducirlo inmediatamente. Estos análisis están incluidos en un chequeo básico como el que ofrecemos en nuestro centro médico zaragozano Paracelso Sagasta. Ya puedes pedir tu cita aquí para ponerte en manos de nuestros facultativos.

Riesgos de tener el colesterol alto

El colesterol alto es uno de los factores de riesgo cardiovascular, junto con otros como la diabetes, la hipertensión, la mala alimentación, la obesidad, la hipertensión, el tabaquismo o la falta de ejercicio.

Cuando un exceso de colesterol se acumula en las arterias, produce una inflamación y fibrosis, que puede provocar la creación de una placa que obstruye estos vasos. Las obstrucciones parciales en las arterias del corazón producen síntomas como la angina de pecho (dolor o molestia en el pecho cuando no hay suficiente irrigación sanguínea). Si la obstrucción es aguda, se puede dar un infarto agudo de miocardio y, en los casos en los que este bloqueo se produce en los vasos que van al cerebro, hablamos de accidente cerebrovascular (ictus).

¿Cómo reducir el colesterol?

Como hemos visto, es posible reducir el colesterol con acciones rutinarias de nuestro día a día, como favorecer el consumo de grasas insaturadas frente a las saturadas y las trans, realizar ejercicio físico o abandonar malos hábitos como el tabaquismo.

Cuando a pesar de estos esfuerzos los niveles de colesterol no se reducen o es necesaria una intervención rápida debido a problemas médicos asociados, se procede al tratamiento con fármacos.

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